
Ahora ABT ha metido mano al hermano mayor. Como los 525 CV del motor 5.2 V10 FSI no son suficientes para los ayatolás de la inyección, ahora podrán presumir de seis centenas de jacos. Con esta potencia acelera a 100 km/h en sólo 3,8 segundos (-0,1 s).
La velocidad máxima pasa a ser 322 km/h, muy por encima de los 316 km/h del modelo de serie (limitado electrónicamente). Para la versión básica, el ABT R8 4.2 FSI, no existía potenciación al principio (*). Estéticamente son iguales, de hecho las fotos son las mismas, tenéis la galería al final del post.
Exteriormente tiene cambiada la parrilla frontal, paragolpes, taloneras, paragolpes trasero, colines de escape y alerón. Las ruedas son de 20 pulgadas, con dos acabados diferentes. No han especificado cómo han logrado el aumento de potencia, y por omisión entiendo que sigue siendo atmosférico.
(info motorpasion)
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