Según cuentan fuentes bien informadas del diario británico
Times, el próximo superdeportivo de McLaren, conocido hasta ahora como
P11, usará la denominación MP4-12C cuando sea descubierto la semana que empieza mañana. ¿Y cómo así? Pues desde hace ya bastantes años, todos los McLaren de carreras usan una denominación compuesta por el prefijo MP4 (de la asociación de McLaren y Project 4), seguida de un sufijo con un número para indicar el número de proyecto, y una letra para establecer el grado de evolución del coche.
Estudiando esto, podemos pensar que, o bien este es el decimosegundo proyecto de vehículo de calle de McLaren (la denominación P11 decía que era el decimoprimero), o bien Ron Denis y compañía han querido marcarle un homenaje al MP4-12, su coche de Fórmula 1 de 1997. ¿Recuerdas cuál es este último? Pues tienes una pequeña explicación tras el salto.
En 1997 las cosas cambiaron bastante en McLaren. Para empezar, fue el año en el que la escudería abandonó Marlboro (o fue abandonada por, mejor dicho) a favor de la tabaquera West para decorar sus coches. Es por tanto el primer coche de las llamadas Flechas Plateadas, que recuperaba el gris clásico de los coches de carreras alemanes en honor al motor Mercedes que lo propulsaba por tercera temporada consecutiva.
Fue ese el año que vió la victoria de David Coulthard en la primera carrera de la temporada, con un doblete aplastante, que hablaba de un dominio claro de la situación para McLaren. Desgraciadamente, y como todo buen coche de Adrian Newey en sus primeros pasos, los problemas de fiabilidad lo atestaron, y no volvió a cruzar la línea de meta en primer lugar hasta el último GP del año, en manos del futuro bicampeón del mundo, Mika Hakinen.
El MP4-12 es además uno de los coches más curiosos de aquellas épocas, con soluciones como un tercer pedal de freno para detener solo la rueda trasera interior a las curvas y estabilizar el coche en giros rápidos; dispositivo que fue prohibido inmediatamente por la FIA una vez se descubrió su existencia.
En todo caso, no podemos decir que este F1 fuera la joya de la corona de Woking, y aunque fue el coche que consiguió la primera victoria tras "la era Senna" para McLaren, parece muy curioso que el coche de calle tome su nombre.
Con un potente V8 asociado a una caja semiautomática de siete velocidades, puertas con apertura en élitro, conexión WiFi, un salpicadero en voladizo "a lo volvo", suspensión adaptativa, y mil detalles más, la boca se nos hace agua por conocer de una santa vez a este deportivo llamado a sentar las bases del nuevo negocio de McLaren: fabricar coches de calle.
(info autoblog)